I
¡Alabado el gran manantial
Que de sangre Dios nos mostró!
¡Alabado el Rey que murió;
Su pasión nos libra del mal!
Lejos del redil de mi dueño
Vimemísero, pequeño, vil.
El cordero sangre vertió;
Me limpia sólo el raudal.
CORO
Sé que sólo así
Me emblanqueceré:
Láveme en su sangre Jesús
Y nívea blancura me dé.
II
La punzante insignia llevó;
En la cruz dejó de vivir;
Grandes males quiso sufrir;
No en vano empero, sufrió.
Al gran manantial conducido
Que de mi maldad ha sido fin,
«Lávame» le pude decir,
Y nívea blancura me dio.
III
Padre, de ti lejos vagué,
Extraviósemi corazón;
Como grana mis culpas son;
No con agua limpio seré.
A tu fuente magna acudí,
Tu promesa creo buen Jesús,
La eficaz virtud de tu don
La nívea blancura me de.
¿Eres titular de derechos y quieres que retiremos esta letra? Escríbenos a danvhimself@gmail.com.