I
Cuando leo en la Biblia cómo llama Jesús,
Y bendice a los niños con amor,
Yo también quisiera estar,
Y con ellos descansar
En los brazos del tierno Salvador.
II
Ver quisiera sus manos sobre mí reposar,
Cariñosos abrazos de Él sentir,
Sus miradas disfrutar,
Las palabras escuchar:
A los niños dejad a mí venir.
III
Mas aún a su estrado en oración puedo ir,
Y también de su amor participar;
Pues si pongo en Él mi fe,
Le veré y le escucharé
En el reino que Él fue a preparar.
IV
Todos los redimidos y salvados por Él,
Al Cordero celebran inmortal;
Cantan voces mil y mil
En el coro infantil,
Pues es de ellos el reino celestial.
V
Muchos hay que no saben de esa bella mansión,
Y no quieren a Cristo recibir;
Les quisiera yo mostrar
Que para ellos hay lugar,
En el cielo do los convida a ir.
VI
Yo ansío aquel tiempo venturoso, sin fin,
El más grande, el más lúcido, el mejor,
Cuando de cualquier nación
Niños mil sin distinción
A los brazos acudan del Señor.
¿Eres titular de derechos y quieres que retiremos esta letra? Escríbenos a danvhimself@gmail.com.